Articles

The Mining Record of OceanaGold in the Philippines

by John Cavanagh, Director, Institute for Policy Studies,

and Robin Broad, Professor, American University.

Ever since it took over PacRim in El Salvador in 2013, the large Canadian-Australian Mining Company, OceanaGold, has wanted to mine gold along the Lempa River in northern El Salvador.  It claims that it will be an environmentally-responsible mining company that will protect this river, which supplies over half of the drinking water of El Salvador. 

OceanaGold currently runs another large gold mine half way around the world in the northern Philippines, which it also claims is a “responsible” mine.  We visited this mine in Didipio, Nueva Vizcaya, Philippines, in 2013 and we have researched the mine.  It is neither responsible nor sustainable, and it offers a glimpse of what El Salvador could face if it invites OceanaGold to mine.

Here is a quick summary of what we found in OceanaGold’s Philippine mine:

  • Displacement: Dozens of families, most of them migrant indigenous peoples, were forcibly and illegally displaced as their homes were demolished to build the mine.
  • Violence: Two people opposed to the mine were murdered under suspicious conditions.

These two findings alone convinced the Philippine Human Rights Commissioner to recommend in 2011 the revocation of OceanaGold’s mining license.

We also found the following: 

  • Abusive Working Conditions: Workers in the mine earned less than 50 cents an hour in grueling 12 hour shifts.
  • Toxic Chemicals: As would be the case in El Salvador, OceanaGold uses the toxic chemical cyanide to separate the gold from the surrounding rock, a chemical that can get released into the soil and rivers in the heavy rains that come in rainy season.  In 2012, the company closed down a road used by farmers to transport their crops to market and flooded it to be used as a toxic mine tailings dam.
  • Water Pollution: Farmers downstream from the mine have experienced skin rashes, and dead fish washing up on the shores.
  • Noise Pollution: Residents near the mine complained that they often couldn’t sleep at night because of the loud noise of the machinery that runs all day and night.
  • Air Pollution: More than a thousand residents have suffered respiratory diseases.
  • Export of Profits: The overwhelming majority of OceanaGold’s profits leave the country along with the gold.
  • Overuse of Water: A more recent fact-finding delegation found that water for irrigation near the mine was drying up because of the huge amounts of water used in the mining.  Several communities have had to abandon their homes because the drinking water has dried up.

Because of this, in June 2016, communities blockaded the road into this Philippine mine to prevent OceanaGold from bringing in equipment to expand the mine.  In May, Filipinos elected a new President, who appointed a new Minister of Environment and Natural Resources in June: Gina Lopez.  She has announced a halt on new mining in the country.  This places the Philippines alongside El Salvador, Costa Rica, Panama, Colombia, and Argentina, as nations that are putting the environment and water over the profits of mining firms.     

****

-------------------------------------------

ESPAÑOL

 

El record de la minería de Oceana Gold en las Filipinas

Por John Cavanagh, director del Institue for Policy Studies y

Robin Broad, Profesora de la American University.

Desde que Oceana Gold se hizo cargo de Pacific Rim en El Salvador en 2013, la gran empresa minera canadiense-australiana ha querido extraer oro a lo largo del Río Lempa en el norte de El Salvador. La compañía afirma que va a ser ambientalmente responsable y que protejerá a este río, el cual  suministra más de la mitad del agua potable de El Salvador.

OceanaGold ya explota al otro lado del mundo, en el norte de las Filipinas, una mina de oro grnade. Ahí también afirma que es una mina "responsable". Sin embargo, nosotros visitamos esta mina en Didipio, Nueva Vizcaya, Filipinas, en el 2013 y hemos desarrollado una investigación acerca de la misma. Nuestra conclusión es que esa mina no es ni responsable ni sostenible, y nos ofrece una lección de lo que El Salvador podría enfrentar si se invita a OceanaGold a la explotación minera.

Aquí puede encontrar un breve resumen de lo que encontramos en la mina de Filipinas de OceanaGold:

  • Desplazamiento: decenas de familias, la mayoría de ellos indígenas migrantes, fueron desplazados por la fuerza e ilegalmente y sus casas fueron demolidas para construir la mina.
  • Violencia: Dos personas que se oponían a la mina fueron asesinadas en condiciones sospechosas. 

Estos dos hallazgos por sí solos convencieron al Comisionado de Derechos Humanos de Filipinas a recomendar en 2011 la revocación de la licencia de explotación minera de OceanaGold.

Asimismo, se encontramos lo siguiente:

  • Condiciones abusivas de trabajo: Los trabajadores de la mina ganaban menos de 50 centavos por hora en exhaustivos turnos de 12 horas diaros.
  • Productos químicos tóxicos: como sería el caso en El Salvador, OceanaGold utiliza el cianuro, que es una sustancia química tóxica, para separar el oro de las rocas circundantes, y el cual es un químico que puede ser arrojado a los  suelos y a los ríos durante las fuertes épocas de lluvias.
  • En el 2012 la empresa cerró un camino utilizado por los campesinos para transportar sus cosechas al mercado y lo inundó para poder ser utilizado como una represa para residuos tóxicos de la mina.
  • Contaminación del agua: Los agricultores agua-abajo de la mina han experimentado erupciones en la piel, y la aparición de peces muertos en sus  costas.
  • Contaminación por ruido: Los residentes cerca de la mina se han quejado de que a menudo no pueden dormir por la noche debido al fuerte ruido de la maquinaria que funciona durante todo el día y noche.
  • Contaminación del aire: Más de un millar de residentes han sufrido enfermedades respiratorias.
  • Exportación de las ganancias: La inmensa mayoría de las ganancias de OceanaGold salen del país junto con el oro.
  • Uso excesivo del agua: Una delegación de investigación más reciente encontró que el agua para el riego cerca de la mina se estaba secando debido a las enormes cantidades de agua utilizadas para la minería. Varias comunidades han tenido que abandonar sus hogares debido a que el agua potable se ha secado.

Debido a esto, en junio de 2016, las comunidades bloquearon la carretera en esta mina de Filipinas para evitar el que OceanaGold incorpore  nuevos equipos para ampliar la mina.

En mayo de 2016 los filipinos eligieron un nuevo presidente, quien nombró en junio a Gina López como nueva Ministra para el Medio Ambiente y Recursos Naturales. Ella ha anunciado un alto a nuevas explotaciones mineras en el país. Esto coloca a Filipinas junto con El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia y Argentina, como países que están poniendo al medio ambiente y al agua por encima de las ganancias de las empresas mineras.

 

 *****